lunes, 27 de febrero de 2017

Desanimada.



Vinimos en un país lleno de problemas, son muchos en realidad, para donde veas hay dificultades, hablas dos palabras con cualquier persona y de manera inmediata te das cuenta lo mal que están, ya no me sorprende salir y ver caras largas y  tan desanimadas, tristes, decepcionadas y con tantas carencia de atención y amor, y lastimosamente los creyentes también están siendo contagiados del desánimo, por muchas razones, es triste pero es real, es una verdad y no se puede ocultar, el desánimo llegó a los creyentes, la decepción trae consigo un desanimo impresionante, están íntimamente ligados, y eso muchas veces te hace sentir derrotado.
El desánimo te hace perder fuerza, te agota, debilita, te hace perder la atención. 
Definitivamente el corazón se desanima fácil si es que no lo alimentas constantemente con las promesas de la Palabra de Dios, aun cuando eres creyente puedes olvidar con facilidad sus promesas y perder así la esperanza y el gozo.
Sé que siempre habrá razones para desanimarte, habrá  respuestas a oraciones que aún no llegan, necesidades físicas, espirituales y económicas, problemas familiares, laborales, en el país etc, pero si quieres vencer el desánimo debes aprender a mirar a la CRUZ y a creer en aquel que dio allí su vida por ti.
Cuando la Biblia dice: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”, no lo dice por decir, lo dice porque en el momento en que dejas de mirarlo a Él para mirar las circunstancias, con seguridad aparecerá el desánimo, y sentirás que te desplomas y que no vale la pena luchar.

Por ello no mires al hombre, porque él es tan pecador como tú, tan humano como tú, sé que en muchas ocasiones esperamos más de las personas, de las que suponemos están allí para socorrerte, para ayudarte en tu andar, pero no cumplen con su deber y no son el mejor apoyo, pero recuerda NO mires al hombre, pon tus ojos en Jesús, él es el único que nunca falla, es nuestro pronto auxilio, nuestro refugio fuerte, en el único en que debemos confiar, refúgiate en sus brazos eternos.

Me encanta este versículo, y si estás pasando por una etapa de desánimo, quiero que animarte a orar y a confiar en Cristo, pon tu nombre en el espacio que dejaré en el versículo y memorízalo, te hará bien.



No te parece hermoso este versículo, no hay como nuestro Dios, dice que Él cabalga sobre los cielos para ayudarte, y es nuestro Refugio, puedes descansar en sus brazos eternos, y Él echa de delante de nosotros al enemigo y lo destruye, gózate en Él.


Hoy te animo a orar por los desanimados, a orar toda la semana por ellos, si viste una cara triste, si alguien te compartió de su dolor, ora por esa persona, para que pueda encontrar el gozo y el ánimo que solo  Cristo puede dar, para que ponga sus ojos en Jesús y tenga victoria sobre el desánimo.


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Dios te bendiga.






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