miércoles, 13 de abril de 2016

Termina el capítulo 1 de Filipenses



Continuamos con la parte final del capítulo 1, leemos desde el vr 12 al 30 y es interesante, pues allí veremos su tiempo de encarcelamiento, Pablo estaba consciente de la fuerte prueba por la que pasaría, pero se esmeró en no alarmar a sus amigos, y eso es impactante porque por lo general, cuando pasamos por luchas o por un torbellino de dificultad, hacemos de eso una noticia a nivel nacional (exagero) pero es así no te has dado cuenta que por lo general alarmamos a quienes nos aman y contagiamos de preocupación a otros por lo que nos pasa!

Caemos en la desesperación, en el llanto, la amargura y hasta nos sumergimos en una depresión, nos quejamos y nos ponemos de mal humor, y en ocasiones hasta nos victimizamos, Pablo si tenía motivos serios para haber caído en esta situación y lo podemos ver en 2 Corintios 11:16-30 él había sido, golpeado, azotado, naufragado, apedreado, encarcelado, había pasado hambre, sed, frío, estaba enfermo y había estado viviendo de peligro en peligro, esos si son motivos para caer en depresión, y quejarse como cualquier humano.

Sin embargo Pablo tuvo una visión diferente ante su sufrimiento, el vio a Cristo y celebró la obra que Dios estaba haciendo, y lo único que realmente le  preocupaba en la prisión era que no se detuviera el avance del evangelio.

Siempre pienso en como actuamos ante las pruebas y luchas...
¿sería como Pablo o como la mayoría de los mortales?

La gente comenzaba hablar de sus prisiones, y de su Cristo, la Iglesia de Roma iba ganando confianza y él tenía su mira puesta en seguir la carrera, seguir predicando el evangelio de salvación, su encarcelamiento hizo que otros creyentes salieran de la clandestinidad y siguieran el trabajo predicando de Jesús y su obra redentora, léelo en el versículo 14.

Y a partir del versículo 15 vemos que algunas personas   estaban predicando el evangelio para construir sus propios reinos egoístas, y olvidando que es el reino de Dios y que beberían exaltarlo solo a Él.

Pero dice que algunos estaban predicando por "envidia y rivalidad" y algunos "por egoísmo."

Pero me encanta lo que continua porque ¿Cuál fue la respuesta de Pablo a esta situación? Alegría, "Sí, y me gozaré" dice el versículo 18

Pablo se regocijó porque aunque la motivación no fuera la correcta, Cristo estaba siendo predicado y el Evangelio proclamado, sin importar el motivo detrás del predicador.

Muchas veces caemos en disputas vacías e innecesarias y perdemos la oportunidad de seguir anunciando el evangelio, no paremos en criticas absurdas seamos como Pablo alegrémonos, alguien está hablando de Cristo!


Finalmente resaltaremos el versículo 21 uno de esos versículos que nos sabemos de memoria, y sí tal cual como Pablo, nuestra vida cobró sentido en Cristo Jesús, y si para nosotros el vivir es Cristo y el morir es ganancia, aprovechemos bien el tiempo, no dejemos de hablar de Jesús, usemos todos los medios que tenemos a la mano, para anunciar las buenas nuevas de salvación, no te avergüences de Cristo, no temas anunciarlo, vive para Él cada día de tu vida.

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