Continuamos con Filipenses 1...

Rápidamente llego el miércoles, y sin duda alguna ha sido lindo iniciar este tiempo recorriendo Filipenses juntas y sin prisas, gracias a todas quienes han escrito interesadas en el material y en este breve paso por el, espero siga siendo de bendición.


El lunes quedamos en que resaltaríamos algunas cosas para pensar en ello y estamos listas para que continuemos juntas viendo que podemos extraer de este primer capítulo, el material que te dejé el lunes, incluye esta entrada, así que continuamos.
 Leamos nuevamente Filipenses 1: 1 al 11

-       El Amor, es la raíz de la vida cristiana, y esto me hace pensar en mis amadas plantas,  me encanta la naturaleza  y en mi poca experiencia se al igual que tú, que si no tienen raíces grandes, sanas y fuertes la planta morirá y si es un árbol el caerá  en el primer viento, es interesante como  Pablo comienza su oración en el versículo 9 y me encantan sus palabras iniciales, fíjate conmigo dice “que vuestro amor abunde” y esas palabras me gustan, porque cuando amamos como Cristo, podemos: ser de bendición a otros, ser de ejemplo a otros, podemos servir a otros y eso es amor práctico, es amor real y amor en abundancia y con esas palabras el comienza, no te parece algo dulce y especial…

Cuanto más conocemos a Jesús, a través de su Palabra, nuestro amor crece  y crece y sabes ¿Por qué? Te lo diré   Él es la fuente inagotable de amor real, amor verdadero, en 1 Corintios 13 vemos lo que es el amor, y en 2 Pedro 1:3 al 8 Pedro nos explica que se nos han concedido todas las cosas que pertenecen al vida y a la piedad por medio del conocimiento de Jesús y nos da una características que complementan nuestra fe, y todo esto nos concluye que el centro de TODO es ese amor de Jesús manifestó en la cruz por cada una de nosotras, puedes ver que nada escapa en la Biblia de esa raíz, que es la obra redentora llena de amor y gracia de nuestro Salvador.

-        Algo más para resaltar lo vemos en el vr 6 léelo, puedes darte cuenta de un detalle especial, Dios no ha terminado su obra de arte contigo y conmigo y digo obra de arte porque eres única, maravillosa y especial, y nadie se iguala a ti, eres una obra de arte única. Como muchas saben soy una artesana me apasionan las artes manuales, es algo especial en mí y es hasta natural no lo pienso mucho si se hace con las manos yo lo puedo hacer, me gusta, pero de todas las cosas que puedo hacer hay algo que me apasiona más que todo lo demás, y es la pintura y el crochet  en mi búsqueda del aprendizaje he descubierto muchas cosas, pero en muchísimas ocasiones comienzo un proyecto y lo dejo sin culminar porque se atraviesa algo nuevo o algo que requiere de mi tiempo y atención y lo dejo de lado, pero Dios es diferente, Él sigue trabajando en su obra de arte y la perfeccionará hasta su día.

Qué lindo es ver que Él seguirá trabajando en nuestra vida, y que nos hace más a la imagen de Cristo a través del proceso de la santificación, y esto será hasta el día de Jesucristo cuando Él venga otra vez por nosotras su Iglesia.

Continuaremos el lunes, recuerda que el material lo dejé en la entrada anterior.





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