lunes, 15 de febrero de 2016

Sin actuar!

Anoche vi con mi esposo e hija una película, que promete muchos premios Oscar, y realmente resaltamos la actuación de los personajes, la majestuosidad de los escenarios naturales, y sobre todo la preciosa historia basada en hechos reales, y me quedé pensando en la vida de un actor, siempre interpretando una vida que no es la suya, una vida que tal vez jamás vivirá o tal vez si pudiera elegir jamás desearía vividla.




Pero en la vida real, hay personas que viven en una constante actuación, cuando hay una discrepancia entre lo que dicen y lo que son, muchos se hacen  “hipócritas”,  por eso hay una frase que dice que “tus hechos hablan más fuerte que tus palabras” lo oíste alguna vez?, y realmente es así, podemos engañar a muchos pero nunca a Dios, delante de sus ojos estamos desnudas, el conoce lo más íntimos pensamientos y acciones de nuestra vida, las intenciones más profundas de nuestro corazón, Santiago 3; 17 dice …La sabiduría de lo alto es … sin hipocresía”

Como mujeres cristianas debemos impactar a un mundo que nos observa.
Nuestras acciones deben armonizar con lo que realmente somos, nuestro esposo e hijos son los primeros en vernos.

Cuando lees Santiago 3: 17 dice que la sabiduría de lo alto es pura- sin contaminación ni aditivos, pero también dice que es Pacifica- que conduce a la paz y la armonía, Amable- cordial, Benigna-buena, llena de misericordia- compasivas,  y llena de buenos frutos, osea frutos apetitosos y agradables. 

Me gusta ver a las personas sabias, esos hombres y mujeres que rebosan una vida piadosa, una vida controlada por el Espíritu Santo de Dios,  porque  están llenas de misericordias y buenos frutos, y no se apresuran a juzgar ni condenar,  no amenazan ni calumnian,  por ultimo como ya vimos dice que la sabiduría es sin hipocresía porque la verdad se habla y se respalda con motivos limpios delante de Dios y los hombres, por eso recordemos que nuestro papel como hijas de Dios es muy diferente al de esos actores y actrices del cine,  que muestran como real una vida,  una historia que no es verdadera, por ello llevemos una vida donde nuestras palabras concuerden con el mensaje que mostramos,  viviendo una vida que honra a Dios sin hipocresía, pidamos al Señor, esa sabiduría que es de lo alto, y no la terrenal y diabólica, seamos sabias!


Bendiciones





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