miércoles, 12 de agosto de 2015

Deléitate.


Te gusta este versículo  ¿verdad?
Este es el versículo favorito de miles y millones de personas, porque piensan solo en la última parte…”y Él concederá las peticiones de tu corazón” sé que muchos piensan en eso, y quieren creer que es una barita mágica, que cumple todos sus deseos, sean cual sean, pero hay que pensar en la primera palabra que aparece allí, dice DELÉITATE y esa corta palabra en hebreo es ANAG que significa "ser suave, ser delicado, ser feliz, ser maleable, ser dulce y sabroso, es tener un deleite exquisito, disfrutar, gustar." Te das cuenta,  Dios nos llama a gustar de Él a deleitarnos de manera suave en su presencia, no te parece hermoso en medio del bullicioso mundo en el que vivimos, deleitarnos de manera suave y delicadamente siendo feliz en Él, dejándonos moldear con suavidad por sus manos.

 Cuando nos regocijamos en el Señor, cuando encomendamos nuestra vida a Él, cuando elegimos dar gracias en lugar de quejarnos, cuando amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos, cuando memorizamos y obedecemos la Palabra de Dios, y nos  negamos a nosotras mismas, estamos siendo moldeados a la imagen de Dios, y allí ponemos en práctica esta primer palabra, porque nos deleitamos en Él. 

Se trata de enfocar nuestros ojos cada día en la Palabra de Dios en lugar de las palabras del hombre y esto significa que gastemos tiempo acariciando la preciosa Palabra de Dios y meditemos en ella, antes de deleitarnos montones de minutos en las redes sociales, ver televisión, o enviar montones de mensajes de texto. 
Es verdad, hoy en día, todos nos estamos deleitando en algo en particular, pero hoy  evaluemos en qué estoy gastando mi  tiempo. 
A mí me encantan la redes sociales, y lo disfruto mucho, podría justificarlo diciendo que  Amo las  fotos y la buena lectura, los miles de tutoriales que hay de arte etc, pero el Señor sabe las intenciones de mi corazón y las tuyas. Confieso que ha habido ocasiones en que  me despierto y  hago mil cosas antes de leer mi Biblia, y esta es una las razones por las que Dios me ha traído de vuelta a la base de este versículo, a esa primera palabra, para tener presente que debo comenzar deleitándome en Él.
Es mi sincera oración que tú y yo podamos DELEITARNOS  en el Señor, antes que  todo lo que las redes sociales nos ofrecen, y que tu alegría venga de Él y no de las cosas vanas que el mundo te ofrece.

Con amor y gratitud.



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