miércoles, 24 de junio de 2015

Sin palabras...

Me gustan las obras de teatro, me encantan al decir verdad, recuerdo mi niñez en una pequeña ciudad donde hacían una vez al año, el festival de teatro penitenciario, a muy bajo precio en un bello teatro, el único que había para ser realista, durante una semana consecutiva se presentaban diferente obras de teatro, era tan emocionante, el escenario la decoración y los diálogos, no recuerdo todas las obras para nada, pero hoy me quede pensando en que esas personas los actores estaban  privadas de libertad, y  seguramente representar un personaje les hacían sentir libres de esa rejas viviendo en su piel un personaje que no era real, y eso me hace pensar también en lo fácil que puede ser ponerse esa mascara y actuar como una persona que no eres.



Lastimosamente muchas veces lo vemos, hay personas que viven en una constante actuación, cuando hay una discrepancia entre lo que decimos y lo que somos nos hacemos “hipócritas”,  por eso hay una frase que dice que “tus hechos hablan más fuerte que tus palabras” lo oíste alguna vez?, y realmente es así, podemos engañar a muchos pero nunca a Dios, delante de sus ojos estamos desnudas, el conoce lo mas íntimos pensamientos y acciones de nuestra vida, las intenciones más profundas de nuestro corazón, Santiago 3; 17 dice …La sabiduría de lo alto es … sin hipocresía”

Como mujeres cristianas debemos impactar a un mundo que nos observa.
Nuestras acciones deben armonizar con lo que realmente somos, nuestro esposo e hijos son los primeros en vernos.

Cuando lees Santiago 3: 17 dice que la sabiduría de lo alto es pura- sin contaminación ni aditivos, pero también dice que es Pacifica- que conduce a la paz y la armonía, Amable- cordial, Benigna-buena, llena de misericordia- compasivas,  y llena de buenos frutos, osea frutos apetitosos y agradables. 

Me gusta ver a las personas sabias, esos hombres y mujeres que rebosan una vida piadosa, una vida controlada por el Espíritu Santo de Dios,  porque  están llenas de misericordias y buenos frutos, y no se apresuran a juzgar ni condenar,  no amenazan ni calumnian,  por ultimo como ya vimos dice que la sabiduría es sin hipocresía porque la verdad se habla y se respalda con motivos limpios delante de Dios y los hombres, por eso recordemos que nuestro papel como hijas de Dios es muy diferente al de esos actores y actrices de teatro o televisión, o de aquellos que yo veía e mi niñez en el teatro, que mostraban como real una vida,  una historia que no es verdadera, por ello llevemos una vida donde nuestras palabras concuerden con el mensaje que mostramos,  viviendo una vida que honra a Dios sin hipocresía, pidamos al Señor, esa sabiduría que es de lo alto, y no la terrenal y diabólica, seamos sabias!


Bendiciones









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