lunes, 13 de abril de 2015

Regocijaos

  

    Vivimos días difíciles en muchos sentidos, problemas de diferentes tipos nos invaden y nos afectan y mucho, para nadie es un secreto lo que vivimos en mi país, nos afectamos con las medidas que se están tomando de control, aún más feroces y asfixiantes, y nos llenan de un sentimiento de impotencia y enojo, pero que podemos hacer ante este desastre... Orar, clamar al único que puede hacer algo, aunque seamos cristianos no podemos evitar sentirnos abatidos por esta situación que te afecta y solo los que en este país vivimos sabemos lo que significa, se que muchos NO pueden entender, porque simplemente no lo han vivido, pero es muy difícil todo , pero sabemos que Dios está al control, clamamos por un cambio pero un cambio de adentro hacia fuera, ese cambio que solo la obra de Cristo puede hacer la vida de las personas, oramos por salvación para aquellos que aún no conocen a Cristo. 

Dios nos llama a regocijarnos y eso es lo que quiero recordar estos días en que me he sentido abatida, y quiero animarte a ti también a que pongamos en práctica estos 4 pasos y seamos felices, y libres…


1.      Ponte metas cortas de un día, y esfuérzate en lograrlas, pero disfruta lo que haces sin culpas, ni angustias, por ello se equilibrada en lo que planificas, mantén tu mente ocupada.

2.      Se agradecida, desde que abres los ojos y sales de la cama, comienza a dar gracias a Dios, sabias que la gratitud nos hace más felices,  mira a tu lado, tu amado esposo, la familia que tienes, la casa, el trabajo, lo que Dios te permite hacer, la salud o la falta de ella, hay tanto pero tanto porque agradecer, agradece como nunca lo que tienes, la comida que Dios te da, la ropa, la casa, el carro, la salud, la vida misma es un motivo maravilloso y grande de gratitud

3.      Perdónate a ti misma y a los demás, no te estaciones pensado que las heridas pasadas que te hicieron o en recordar tus pecados pasados, ya Dios los perdono, entonces disfruta de ese perdón y se libre, y libera a los demás cautivos en tu corazón por no haberles perdonados, recuerda hoy y cada día que perdonar te hace libre y esa libertad es la clave de la felicidad.


4. Deja tus angustias y preocupaciones en las manos de Dios, Él llevara esa carga que tu sola no puedes, ora por tus necesidades y espera en Él, recordándote cada día que Él es fiel. 









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