lunes, 19 de diciembre de 2016

El regalo en el pesebre.




En mi memoria están los recuerdos de los más bellos pesebres de mi tierra, recordar el hermoso pesebre de la casa de mi abuela Goya me llena de nostalgia, su casa en Navidad era tan cuidadosamente decorada, las imágenes del pesebre dentro y fuera de la chimenea era para mí un espectáculo digno de admirar, siempre admire la dedicación y belleza de esas decoraciones en casa de mi abuela, y mis tíos paternos, puedo aún en mi mente verlos, cada año era diferente la decoración, que lástima que para esa época no había la tecnología que ahora tenemos y poder disfrutar de fotografías digitales para volver a verlas, pero que lindo es tener toda esa película en tu mente, no solo de la decoración sino también de los más bellos recuerdos de mi infancia jugando con mis primos y primas, que tiempo especial, pero el regalo más dulce y tierno que podemos hoy recordar y adorar es el regalo que Dios hizo a este mundo, al enviar a su Hijo Unigénito para que naciera en ese humilde pesebre.

Pensar en el  pesebre donde nació nuestro Salvador, me hace reflexionar, ese pesebre no era tan lindo como los que solemos ver en las representaciones hoy en día, o en las de la memoria de mi niñez, seguramente era un lugar incomodo, muy oscuro,  con olores no deseados, con  animales, ruidos y bichos y allí nació el Salvador! Cuanto amor, cuanta humildad, siendo Dios mismo Él nació en esas condiciones.

Lucas 2:7
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales,
 y lo acostó en un pesebre, Porque no había lugar para ellos en el mesón.


Y al nacer que hermosas palabras las de los ángeles, ellos dan la Gloria a Dios por la llegada del Salvador. Ellos anuncian la paz para la tierra en aquellos que gozan de su buena voluntad. Lucas 2:14


Por el pesebre descubrimos que ese verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.
 Juan 1:14


Recordemos que ese bebé en el pesebre es el regalo a nuestra vida, es nuestro Salvador, y es allí en que la Navidad toma sentido porque la cruz emerge del pesebre.


Jesucristo, el regalo del Padre a la humanidad, es indescriptible ese regalo maravilloso, Jesucristo dejo Su gloria para morir por tí y por mí.


Él tomó un cuerpo terrenal y una madre terrenal, para que nosotros podamos tener un cuerpo glorificado y un Padre Celestial.


Él nació en un pesebre, un lugar humilde, para que nosotros, un día, podamos ocupar un lugar en el cielo con calles de oro.
  
Él fue perseguido por Herodes para poder librarnos del enemigo de nuestras almas, satanás.

Él se hizo pobre, para hacernos ricos.

Él nació en un pesebre para morir en la cruz, para que nosotros podamos nacer de nuevo.

No podemos describir este regalo que nació en un humilde pesebre, ese regalo que NUNCA nos pidió nada a cambio, sino que lo dio todo por amor.

Y hoy todo lo que podemos hacer es glorificar, adorar y amarle, así como lo hicieron los ángeles ese día, y adorarlo como los hicieron los pastores, porque...



Jesús es el regalo en el pesebre.




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