lunes, 6 de julio de 2015

¿Dónde está Dios?



Hace mucho tiempo atrás leí algo así, lo siento pero no es textual, les escribo lo que me acuerdo del relato.

“Una familia tenían dos hijos tremendísimos, eran muy traviesos y se portaban muy mal, sus padres desesperados le pidieron al pastor que hablara con ellos, así que el acepto hablarles uno a uno, comenzando con el más pequeño.
El pastor le dijo, sé que te estas portando mal, pero dime algo ¿Dónde está Dios? El pequeño niño no dijo nada, el con tono más fuerte volvió a preguntarle ¿Dónde está Dios?, y no hubo repuesta, sus ojos estaban muy abiertos y subió el tono un poco más, y con su dedo lo enfrentó, dimeeee ¿Dónde está Dios?, el pobre niño salió corriendo al cuarto asustado, y su hermano al verle le pregunto ¿qué pasó?, él le respondió, "estamos en problemas, se perdió Dios y creen que fuimos nosotros”.

Seguro te reíste como yo lo hice cuando lo leí por primera vez.

Creo que como madres le hemos alguna vez preguntado a nuestros hijos eso mismo, ¿Dónde está Dios? Recuerdo que les enseñe a mis hijos que aunque yo no viera lo que hacían Dios si los podía ver, y con qué intensión lo dije, bueno con la que estás pensando, les dije eso para tratar de evitar que hicieran algo malo a mis espaldas, pero no podemos evitar que ellos hagan cosas inadecuadas, a nuestra espalda.

Sin embargo eso es algo que nos debemos recordar a nosotras mismas frecuentemente, y recordar ¿Dónde está Dios? Piensa  ¿quién soy realmente  cuando nadie me ve? Espero que podamos ser tan integras y trasparentes cuando nadie nos ve, tal como somos cuando todos tienen sus ojos puestos en ti. 

Quiero  hoy recordar solo un versículo que memoricé hace más de 20 años, lo recuerdo muy bien porque lo bordé en punto de cruz cuando lo memoricé  y regale en Argentina, espero animarte hoy a memorizarlo tú también, y comenzar esta semana pensando en ¿Dónde está Dios?

Salmos 101: 2
Entenderé el camino de la perfección
Cuando vengas a mí.
En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.




Con amor y gratitud.











1 comentario:

  1. Hermosa reflexión querida hermana, ¡sin espectadores viviendo una vida de integridad! Gracias por cada uno de tus escritos, nos hacen reflexionar. Bendiciones y un gran abrazo.

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