lunes, 13 de octubre de 2014

A sus pies!



Te imaginas haber estado sentada a los pies de Jesús, y recibir su alabanza hasta hoy, vamos a echar un vistazo más de cerca a alguien que estaba sentada a los pies de Jesús y recibió su alabanza.


Me encanta este pasaje de dos hermanas,  ¿Puedes imaginar recibir elogios de Dios?
La actitud de María, la hermana de Marta y Lázaro, nos demostró el significado de un corazón entregado a Dios, un corazón con devoción a Él.


María discernió la única cosa necesaria, la única, la única, siiii la única,  muchas veces estamos full de cosas, responsabilidades, tareas y compromisos, pero la única cosa realmente necesaria no podemos obviar.


Aquí vemos los acontecimientos que condujeron a las palabras de Jesús esas palabras nos hacen que miremos en el corazón de María.


 Lucas 10: 38-42
38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.


Jesús, probablemente acompañado de sus discípulos llegó a la casa  de Marta y María, para una comida y tú y yo que somos amas de casa sabemos lo que implica tener visitas a comer en casa, un montón de trabajo, no solo para preparar la comida, sino el arreglo de la casa, lavar pisos baños tener todo en orden para la visita, demanda horas y hasta invertir más de un día en los preparativos.


 Estoy segura que era un momento de alegría y de fiesta para esta familia, imagina tener de visita al Señor,  Dios hecho hombre viene a cenar! 

Wowwww que privilegio, tenerlo en la mesa, en la casa, disfrutar de su paz, de su sabiduría, de su amor, y servirle que privilegio maravilloso!


Pero Marta, la hermana de María, no  logra discernir el milagro de Dios en su casa, y  en consecuencia, se vio empañada su visita por su comportamiento inadecuado de ella,  es entendible que como ama de casa estemos al pendiente de todos los detalles para la mejor atención de los invitados, pero hay tantas formas de organizarnos con tiempo para poder disfrutar esa velada, esa visita maravillosa, ese privilegio.


Cuando Jesús abrió su boca para impartir palabras de vida, su sabiduria y enseñanzas, María salió de la cocina, rapidamente lo puedo imaginar,  se seco las manos, se quitó el delantal,   para sentarse tranquilamente a sus pies,  y Marta explotó,  interrumpió el momento especial y su imprudencia fue notable,  es triste que Marta no pudo discernir la prioridad y la importancia del tiempo con Dios.


María, una mujer de Dios, tomó la decisión que indica la devoción de su corazón; ella sabía que era importante ese momento y ella supo discernir,  y dejar por un instante lo menos necesario para concentrarse en lo único que realmente merecía toda su atención, y dejar de lado las cosas secundarias para centrarse totalmente en el Señor.


 A diferencia de su hermana, que estaba tan ocupada, ofuscada con tanto quehacer  haciendo cosas para el Señor que ella no pudo pasar tiempo con Él, pero esta bella mujer, María puso la adoración en la parte superior de su lista de tareas pendientes, me encanta eso para ella Él es el #1 en su vida.


María escogió la única cosa necesaria, única, única , eso no significa que era una descuidada en todo lo demás, al contrario pero no dejó de alimentar su alma, antes que lo demás,  ella estaba preocupada por una cosa en todo momento, el aprender de Él! 

Sí, ella también sirvió. Y ella también trató de cumplir con sus responsabilidades dadas por Dios. 

Pero había una opción que María hizo ese día en Betania, la decisión de hacer la única cosa que importaba más: María escogió  pasar tiempo adorando a Dios, aprendiendo de Él, disfrutando de su presencia, de su amor.


Hoy en día puede ocurrirnos lo mismo que a Marta pero no permitamos que las demandas de nuestras vidas, el ajetreo del hogar, del trabajo, nos robe la  "única cosa" que nos llevará más cerca de Cristo, busquemos estar también a sus pies.

María escogió pasar ese precioso tiempo con Él con Jesús su Salvador, por ello hoy  unámonos en su adoración a nuestro Señor,  hoy y todos los días de nuestras vidas! 


Que Él sea siempre el número 1












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